Hay eventos que te dan energía para meses. EnergIA Renovada 2.0 fue uno de esos.
No es casualidad que Wembley organice un evento sobre inteligencia artificial en el sector energético: llevamos años construyendo tecnología para empresas que operan activos renovables y sabemos de primera mano que la complejidad del sector ha cambiado de escala. El BESS lo ha acelerado todo, y las empresas que operan estos activos necesitan soluciones que estén a la altura de esa complejidad.

El evento no estaba pensado para escuchar ponencias desde la silla. Estaba pensado para debatir, para preguntar, para poner encima de la mesa lo que realmente está pasando en la operación de activos renovables. Y eso es exactamente lo que ocurrió, con voces como las de Proyecta PV, Microsoft, Peblex, Aepibar, Risen Energy, Opengy y Cepsa, entre otros.
¿Por qué es difícil gestionar un activo BESS con los sistemas tradicionales?
Una de las ideas que vertebró la jornada la planteó José Ramón Estévez de Proyecta PV en la apertura: estamos tan centrados en exprimir el rendimiento económico del BESS —el forecasting, la gestión de ciclos, el precio del mercado— que muchas veces no nos estamos preguntando si el activo está funcionando bien técnicamente.
Y eso tiene consecuencias directas. El BESS (Battery Energy Storage System) es un activo radicalmente más complejo que la fotovoltaica o la eólica. Una planta de almacenamiento energético puede generar hasta 60 millones de registros diarios, con miles de canales de monitorización simultáneos.

Los sistemas de gestión tradicionales, basados en umbrales estáticos y alertas manuales, no están preparados para procesar ese volumen ni para detectar patrones de degradación que se desarrollan de forma gradual. A eso se suma que muchos fabricantes de BESS tratan el activo como una caja negra, limitando el acceso a los datos internos del sistema. El resultado es una operación reactiva que actúa cuando el problema ya ha ocurrido, no antes.
¿Cómo puede ayudar la IA a operar plantas fotovoltaicas y BESS?
La IA permite procesar el volumen de información que ningún equipo humano puede analizar manualmente y detectar anomalías antes de que se conviertan en fallos. En fotovoltaica, esto se traduce en sistemas de previsión de producción más precisos y en alertas tempranas sobre el comportamiento de los inversores.
En BESS, permite monitorizar el estado real de las celdas, identificar desviaciones en los ciclos de carga y descarga, y anticipar problemas de rendimiento que comprometerían la rentabilidad del activo o la validez de su garantía. Además, la IA está empezando a reemplazar los interfaces de operación tradicionales: en lugar de revisar dashboards estáticos, el operador puede consultar directamente al sistema qué está pasando y recibir una respuesta contextualizada en tiempo real.

Ainara Arnaiz, de Microsoft, lo encuadró bien durante la jornada: las empresas que van a marcar la diferencia no son las que adoptan herramientas de IA de forma puntual. Son las que redefinen su forma de trabajar desde dentro, con sus propios procesos y flujos como base. En el sector energético, eso significa pasar de reaccionar a anticipar.
Qué podemos hacer desde Wembley en el sector energético
Wembley Studios desarrolla la capa tecnológica que permite operar activos renovables con IA integrada desde la arquitectura. Trabajamos en el diseño y desarrollo de plataformas de monitorización, sistemas de previsión de producción, interfaces de operación y agentes que automatizan alertas y decisiones en tiempo real.
Como partners de Microsoft con designación en Data & AI y Digital & App Innovation, construimos soluciones sobre Azure adaptadas a la escala y complejidad del sector energético.

No trabajamos sobre pilotos aislados: acompañamos a las empresas a llevar la IA a su operativa real, con el negocio como punto de partida y la tecnología como medio. Un ejemplo concreto es nuestro trabajo junto a Proyecta PV en el desarrollo de un sistema de monitorización de plantas fotovoltaicas y previsión de producción basado en imágenes satelitales.
Lo que nos llevamos de EnergIA Renovada 2.0
EnergIA Renovada 2.0 confirmó algo que ya intuíamos: el sector tiene claridad sobre los retos, tiene ganas de resolverlos y está más dispuesto que nunca a aprender de quien ya tiene casos reales encima de la mesa. La conversación ya no es si hay que incorporar IA a la operación de renovables. La conversación es cómo se hace bien, sin promesas vacías y con los pies en el suelo.
Operar BESS en 2026 sin visibilidad técnica real no es una opción conservadora. Es un riesgo. Los activos son complejos, el volumen de información es masivo y las consecuencias de no gestionarlo bien —económicas, contractuales, operativas— son muy concretas. La IA no resuelve eso sola, pero sin ella, el problema es inabarcable.
¿Tu empresa ya tiene una estrategia clara para operar sus activos con IA, o todavía estás definiendo por dónde empezar?
En Wembley llevamos años construyendo la tecnología que hace posible esta operativa, con el respaldo de Microsoft. Si quieres explorar cómo puede aplicarse a tu caso, en wembleystudios.com encontrarás el punto de partida.